Publicado en Temas Interesantes

LA OBSESIÓN POR LA FELICIDAD (I) – UNA CÁRCEL INTERIOR

Si no me equivoco, ser feliz es algo que todos queremos. Hoy en día sin ir más lejos, se proclama como dogma el buscar y perseguir un estado de felicidad casi constante. Es precisamente esta búsqueda, la que puede llegar a obsesionarnos, y claro, si nos obsesionamos con ser feliz, ¿de verdad estamos siendo felices?

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Yo mismo he saboreado la obsesión por ser feliz. En mi afán por convertirme en una mejor persona, en tener una autoestima más alta, mejores habilidades sociales (varias características que creo necesarias para ser feliz), llegué al punto en el que no sentirme contento, me hacía sentirme mal. Bastante infeliz. Y es que, al obsesionarme con querer estar siempre bien, siempre contento, siempre con la autoestima por las nubes, me hizo precisamente sentirme de forma contraria a como yo quería. Por suerte, la vida me dio una “cariñosa bofetada” que me hizo despertar de mi fantasía, y volver a mi realidad.

Lectores y lectoras, estar siempre feliz no es posible y obsesionarse por estarlo no es bueno para ninguno de nosotros. Parece contradictorio, ¿verdad? Cuando eres feliz todo va bien, nada te molesta. Es ahí donde está el problema, que nada parece inmutarte. Imagina que eres siempre feliz (doy por hecho que sabes cómo te sientes cuando eres feliz o estás muy muy contento/a):  las energías se te renuevan, el sueño y las ganas de dormir se esfuman, nos sentimos poderosos y poderosas, muy muy alegres, con facilidad para sonreír y reír a carcajadas. Pues imagina ese estado de felicidad, estar tan contento de forma constate, todos los días y a todas horas. Te adelanto, que no dormirás bien por la excitación que sientes, que tus relaciones sociales se verán afectadas porque, no siempre es correcto mostrarse feliz en algunas situaciones, tendrás menos percepción del peligro, ya que, tu entusiasmo te hace pensar que puedes con todo.

Que quede claro, estar feliz mola mucho y si podemos poner de nuestra parte para estarlo, mejor que mejor. Pero seamos más realistas y, sobre todo, respetémonos a nosotros mismos, estarlo a todas horas no nos va a producir ningún bien.

Los libros de autoayuda, nosotros los psicólogos y bueno, todo el mundo en general, anunciamos que intentemos ser felices con técnicas, frases, estrategias, consejos… Pero se nos ha olvidado poner una advertencia a todos esos consejos que leemos, que escuchamos. La advertencia es, que podemos obsesionarnos con la búsqueda de la felicidad.

Mi intención no es que dejes de practicar el sentirte mejor contigo mismo y con los demás, ni que dejes de hacer ejercicios que te hayan recomendado para sacarte una sonrisa o ver el lado positivo de las cosas. Mi intención, es que asumas que por muchos ejercicios para aumentar tu felicidad que hagas, por muy buenos hábitos de vida que lleves o por muy buenas que sean tus habilidades sociales; van a existir momentos malos y vas a estar triste y te vas a enfadar y frustrar a lo largo de tu vida. Acéptalo. Recuerda, obligarte a ser feliz te va a hacer infeliz.

La felicidad es algo muy subjetivo, es algo muy personal y cada uno la percibimos de una forma. Es más, lo que a mí me hace feliz ahora puede no hacerme feliz más adelante. En estos momentos, para mi la felicidad, no es estar siempre contento, no es estar siempre alegre sonriendo, no es saberlo todo o llevarme bien con todos y todas. Para mí la felicidad es poder hacer lo que quiero cuando quiero, poder compartir mis experiencias y momentos con la gente que yo quiero; si amanezco materialista poder comprarme lo que yo quiero y si estoy enfermo curarme cuanto antes.

Teniendo en cuenta qué es para mí la felicidad, no creo que pueda mantenerla constantemente a lo largo del tiempo, porque no siempre voy a poder hacer lo que yo quiera cuando yo quiera, y no siempre voy a poder comprarme lo que me apetezca o recuperarme de un resfriado a la mañana siguiente. Y si invirtiera todo mi esfuerzo y dinero en intentar que fuese al contrario en vez de aceptar que no siempre voy a sentirme feliz, sería una de las personas más infelices y envidiosas del planeta.

Y para ti, ¿qué es la felicidad?

Quiero contarte algunas cosas buenas que tiene el estar triste, pero eso lo haré en la siguiente parte sobre “La Obsesión Por La Felicidad”.

Víctor Márquez Exojo

Psicólogo General Sanitario – Experto en Inteligencia Emocional

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Autor:

Psicólogo General Sanitario. Experto en Inteligencia Emocional

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